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Jugo de zanahoria y remolacha: 9 beneficios, cómo prepararlo y cuándo es mejor tomarlo

October 13, 2026

El jugo de zanahoria y remolacha es una bebida colorida que combina dos vegetales conocidos por su aporte de vitaminas, minerales y compuestos vegetales. Su sabor ligeramente dulce, su facilidad de preparación y sus propiedades nutricionales lo convierten en una opción interesante para quienes desean mejorar sus hábitos alimentarios.

La zanahoria destaca por su contenido de betacaroteno, una sustancia que el organismo transforma en vitamina A, esencial para la visión, la piel y el funcionamiento normal del sistema inmunitario. La remolacha, por su parte, aporta folato, potasio y pigmentos naturales conocidos como betalaínas. También contiene nitratos que han despertado el interés de los investigadores por su relación con la circulación sanguínea y el rendimiento físico.

Cuando se combinan, estos ingredientes permiten preparar una bebida que puede complementar una alimentación variada. Sin embargo, es importante aclarar que ningún jugo por sí solo cura la anemia, elimina toxinas, quema grasa abdominal ni garantiza un aumento de energía.

A continuación, descubrirás nueve posibles beneficios de esta bebida, cómo prepararla en casa y qué precauciones debes conocer antes de incorporarla a tu rutina.

1. Aporta betacaroteno, importante para la salud visual

Uno de los nutrientes más destacados de la zanahoria es el betacaroteno, un pigmento vegetal que le proporciona su característico color naranja.

El organismo puede convertir el betacaroteno en vitamina A, un nutriente esencial para la visión normal, especialmente en condiciones de poca luz. También participa en el mantenimiento de la piel y las mucosas y en el funcionamiento del sistema inmunitario.

Incluir zanahoria en la alimentación es una forma sencilla de contribuir a cubrir las necesidades de este nutriente.

No obstante, beber jugo de zanahoria no mejora necesariamente la visión de una persona que ya recibe suficiente vitamina A ni corrige problemas como la miopía o las cataratas.

Para aprovechar mejor la variedad de nutrientes de este vegetal, también puedes consumirlo entero o cocinado y acompañarlo de una pequeña cantidad de grasa saludable, que favorece la absorción de los carotenoides.

2. Contiene antioxidantes naturales

La zanahoria y la remolacha contienen diferentes compuestos vegetales que han sido estudiados por su actividad antioxidante.

La zanahoria aporta betacaroteno y otros carotenoides, mientras que la remolacha contiene betalaínas, responsables de buena parte de su intenso color rojizo o morado.

Los antioxidantes participan en mecanismos que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo.

Sin embargo, esto no significa que el jugo elimine todas las sustancias dañinas del cuerpo o que prevenga por sí solo enfermedades crónicas.

La mejor estrategia es consumir una variedad de frutas y verduras, ya que cada alimento aporta una combinación diferente de nutrientes.

3. Puede favorecer la circulación sanguínea

La remolacha contiene nitratos naturales que el organismo puede transformar en óxido nítrico, una molécula que interviene en la relajación de los vasos sanguíneos.

Por esta razón, el jugo de remolacha se ha investigado por sus posibles efectos sobre la presión arterial y el rendimiento físico.

Algunos estudios han encontrado reducciones modestas de la presión arterial después de consumir preparados de remolacha ricos en nitratos. Sin embargo, los resultados dependen de la cantidad, la preparación y las características de cada persona.

No se puede asegurar que una porción casera de jugo de zanahoria y remolacha produzca el mismo efecto.

Si tienes hipertensión, no sustituyas tus medicamentos por esta bebida. Si sufres de presión arterial baja o tomas medicamentos que la reducen, consulta con un profesional antes de utilizar preparados concentrados con fines terapéuticos.

4. Puede ser un complemento para quienes realizan ejercicio

La remolacha ha despertado interés entre deportistas por su contenido de nitratos, que pueden influir en la eficiencia con la que los músculos utilizan el oxígeno durante determinadas actividades.

Algunas investigaciones sugieren que ciertos preparados de remolacha pueden mejorar modestamente el rendimiento en determinados tipos de ejercicio, aunque los resultados no son iguales para todas las personas.

Es importante distinguir entre los productos concentrados utilizados en algunos estudios y un jugo preparado en casa. La cantidad de nitratos puede variar considerablemente según el vegetal, su cultivo y la preparación.

Además, la bebida no sustituye una alimentación suficiente, una hidratación adecuada ni el descanso necesario para recuperarse del ejercicio.

Si entrenas con regularidad, puedes incluir este jugo como parte de tu alimentación, siempre que te siente bien y no tengas contraindicaciones.

5. Aporta folato y otros nutrientes esenciales

La remolacha contiene folato, una vitamina del grupo B que participa en la formación de ADN y en la producción normal de células sanguíneas.

Este nutriente es especialmente importante durante el embarazo, cuando las necesidades aumentan y se recomienda seguir las indicaciones médicas sobre la suplementación con ácido fólico.

La zanahoria y la remolacha también aportan potasio y otros micronutrientes en cantidades variables.

Sin embargo, esta bebida no debe considerarse un tratamiento para la anemia. La anemia puede tener numerosas causas, entre ellas la deficiencia de hierro, vitamina B12 o folato, así como pérdidas de sangre y determinadas enfermedades.

Si experimentas cansancio persistente, palidez, mareos o falta de aire, es importante realizar una evaluación médica para identificar la causa en lugar de depender únicamente de un jugo.

6. Puede ayudar a aumentar el consumo de vegetales

Muchas personas tienen dificultades para incorporar suficientes verduras a su alimentación diaria. Preparar una bebida con zanahoria y remolacha puede ser una manera práctica de variar el menú.

Su sabor ligeramente dulce permite combinarla con otros ingredientes, como manzana, limón o un pequeño trozo de jengibre.

Sin embargo, hay una diferencia importante entre beber los vegetales y comerlos enteros.

Cuando se licúan y se conserva toda la pulpa, se mantiene gran parte de la fibra. Si se utiliza un extractor o se cuela la bebida, se pierde una proporción importante de esta, lo que puede reducir su capacidad de favorecer la saciedad y el tránsito intestinal.

Por eso, cuando sea posible, es conveniente alternar los jugos con el consumo de vegetales enteros.

7. Puede formar parte de una alimentación favorable para el corazón

Los vegetales como la zanahoria y la remolacha pueden contribuir a una alimentación que favorezca la salud cardiovascular.

La remolacha aporta nitratos y potasio, mientras que la zanahoria contiene carotenoides y otros compuestos vegetales. Consumir estos alimentos dentro de una dieta variada puede ayudar a mejorar la calidad general de la alimentación.

No obstante, no se ha demostrado que la combinación de ambos en un jugo prevenga infartos, elimine las placas de las arterias o reduzca por sí sola el colesterol LDL.

Para cuidar el corazón, también es importante limitar el exceso de sal, mantener una actividad física regular, evitar el tabaco y controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa.

8. Puede contribuir a la hidratación

El jugo de zanahoria y remolacha contiene una cantidad considerable de agua, por lo que puede contribuir a la hidratación diaria.

Esto puede resultar especialmente agradable en climas cálidos o después de una actividad física moderada.

Sin embargo, no es necesario beberlo en ayunas ni tomarlo todos los días para mantenerse hidratado. El agua potable sigue siendo una opción sencilla y adecuada para cubrir las necesidades habituales de líquidos.

Si preparas el jugo, evita añadir grandes cantidades de azúcar o miel. Los ingredientes ya contienen azúcares naturales, y las porciones grandes pueden aportar más carbohidratos de los que algunas personas necesitan.

9. Puede ser una alternativa nutritiva a algunas bebidas azucaradas

Preparado sin azúcar añadido, este jugo puede sustituir ocasionalmente a refrescos u otras bebidas azucaradas.

Su principal ventaja es que aporta algunos micronutrientes y compuestos vegetales, aunque su valor nutricional depende de las cantidades utilizadas y de si se conserva la pulpa.

Si tu objetivo es controlar el peso, recuerda que el jugo también aporta calorías. Beberlo no garantiza una pérdida de grasa ni acelera de forma significativa el metabolismo.

Para favorecer la saciedad, suele ser mejor consumir la zanahoria y la remolacha enteras o preparar el jugo en una licuadora y conservar la pulpa.

Cómo preparar jugo de zanahoria y remolacha en casa

Esta receta es sencilla y no necesita ingredientes costosos.

Ingredientes:

  • 1 zanahoria mediana.
  • 1 remolacha pequeña.
  • 1 vaso de agua, aproximadamente 250 mililitros.
  • Unas gotas de limón, opcionales.
  • Media manzana, opcional.

Preparación:

  1. Lava cuidadosamente la zanahoria y la remolacha bajo el agua corriente.
  2. Pela los vegetales si lo prefieres y córtalos en trozos pequeños.
  3. Coloca los ingredientes en la licuadora junto con el agua.
  4. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea.
  5. Si deseas una textura más ligera, puedes colarla, aunque perderás parte de la fibra.
  6. Añade unas gotas de limón si te gusta su sabor.
  7. Consume la bebida recién preparada y conserva las sobras refrigeradas en un recipiente limpio.

No es necesario añadir azúcar. Si deseas una bebida más dulce, puedes incorporar una pequeña porción de manzana.

¿Cuál es el mejor momento para tomarlo?

No existe evidencia sólida de que el jugo de zanahoria y remolacha aporte mayores beneficios si se consume en ayunas.

Puedes tomarlo durante el desayuno, como parte de una merienda o en otro momento que te resulte conveniente.

Si lo consumes antes de hacer ejercicio, recuerda que los posibles efectos relacionados con los nitratos dependen de la cantidad y del tiempo transcurrido antes de la actividad. Una preparación casera no garantiza una dosis específica.

Lo más importante es que la bebida encaje en tu alimentación y no desplace comidas necesarias para cubrir tus necesidades nutricionales.

¿Con qué frecuencia se puede consumir?

Para muchas personas sanas, una porción moderada puede formar parte de una dieta variada. No existe una frecuencia universal que garantice beneficios específicos, por lo que no es necesario tomarlo a diario ni durante períodos determinados para obtener resultados.

También es conveniente alternarlo con otras frutas y verduras para evitar depender de una sola combinación.

Si tienes una enfermedad crónica, sigues una dieta terapéutica o tomas medicamentos que afectan la presión arterial o el equilibrio de potasio, consulta con un profesional sanitario si planeas consumir grandes cantidades de manera habitual.

Precauciones importantes antes de tomar este jugo

Aunque se prepara con alimentos habituales, hay algunas consideraciones que conviene conocer.

Personas con diabetes

La zanahoria y la remolacha contienen carbohidratos y azúcares naturales. Si tienes diabetes, presta atención al tamaño de la porción y recuerda que los jugos pueden consumirse más rápidamente que los vegetales enteros.

Personas con presión arterial baja

La remolacha puede contribuir a una disminución modesta de la presión arterial en algunas personas. Si ya tienes presión baja o experimentas mareos, consulta con tu profesional sanitario antes de consumir preparados concentrados con frecuencia.

Personas con antecedentes de cálculos renales

La remolacha contiene oxalatos. Si tienes antecedentes de cálculos renales de oxalato de calcio y te han recomendado limitar estos compuestos, consulta con tu médico o nutricionista sobre las cantidades adecuadas.

Cambios en el color de la orina o las heces

Después de consumir remolacha, algunas personas observan un tono rosado o rojizo en la orina o las heces. Esto puede ser un efecto temporal de sus pigmentos naturales.

Sin embargo, no atribuyas automáticamente cualquier sangrado a la remolacha. Si el cambio persiste, aparece sin haber consumido este alimento o se acompaña de dolor u otros síntomas, busca evaluación médica.

Preguntas frecuentes sobre el jugo de zanahoria y remolacha

¿El jugo de zanahoria y remolacha ayuda a combatir la anemia?

No es un tratamiento para la anemia. Aunque aporta folato y otros nutrientes, no contiene suficiente hierro para considerarse una solución por sí sola. La anemia necesita una evaluación que permita identificar su causa.

¿Sirve para aumentar la hemoglobina?

No se ha demostrado que esta bebida aumente de forma fiable la hemoglobina en personas con anemia. El tratamiento depende de si existe una deficiencia de hierro, folato, vitamina B12 u otra causa.

¿Se puede tomar en ayunas?

Sí, si te sienta bien, pero no existe evidencia de que tomarlo en ayunas sea mejor que consumirlo con las comidas.

¿Ayuda a limpiar la sangre o desintoxicar el hígado?

No hay evidencia clínica suficiente para afirmar que limpie la sangre o desintoxique el hígado. Estos órganos realizan funciones esenciales de procesamiento y eliminación de sustancias.

¿Es mejor con limón o jengibre?

Puedes añadir limón o una pequeña cantidad de jengibre para modificar el sabor. No es necesario incorporarlos para obtener los nutrientes de la zanahoria y la remolacha, y la mezcla no se convierte por ello en un tratamiento médico.

Conclusión

El jugo de zanahoria y remolacha es una bebida nutritiva que puede ayudarte a incorporar más vegetales a tu alimentación. Aporta betacaroteno, folato, potasio y diversos compuestos vegetales que se investigan por su relación con la salud cardiovascular y el rendimiento físico.

Sin embargo, no es una cura para la anemia, no elimina toxinas ni garantiza una mejora de la circulación o la pérdida de peso.

Para aprovechar sus cualidades, prepara porciones moderadas, evita añadir azúcar en exceso y alterna el jugo con el consumo de vegetales enteros. Si tienes diabetes, presión arterial baja, antecedentes de cálculos renales o una enfermedad crónica, adapta su consumo a tus necesidades.

La mejor estrategia para cuidar la salud no consiste en depender de una bebida específica, sino en mantener una alimentación variada, actividad física regular, descanso adecuado y seguimiento médico cuando sea necesario.