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Lo que pocos saben sobre esta enfermedad silenciosa

February 3, 2026

El herpes zóster, conocido popularmente como culebrilla, es una enfermedad que suele generar confusión y preocupación cuando aparece. Muchas personas desconocen su verdadero origen y se sorprenden al descubrir que puede manifestarse incluso en individuos que llevan una vida aparentemente saludable. Aunque no siempre se habla de él, se trata de una afección relativamente frecuente, especialmente a partir de cierta edad, y comprenderla es clave para actuar a tiempo y evitar complicaciones.

🦠 Un virus que permanece oculto durante años

El herpes zóster está directamente relacionado con el virus varicela-zóster, el mismo que causa la varicela en la infancia. Lo que muchos ignoran es que, una vez superada la varicela, el virus no desaparece del organismo. Permanece latente durante años —incluso décadas— alojado en el sistema nervioso, sin causar síntomas.

En determinadas circunstancias, este virus puede reactivarse y dar lugar al herpes zóster.


📉 ¿Por qué se reactiva?

La reactivación suele ocurrir cuando el sistema inmunológico se debilita, por ejemplo debido a:

  • Envejecimiento natural
  • Estrés prolongado
  • Enfermedades crónicas
  • Tratamientos que reducen las defensas
  • Agotamiento físico o emocional

Por esta razón, aunque es más común en adultos mayores de 50 años, también puede afectar a personas jóvenes.


🔍 Señales tempranas que no deben ignorarse

El herpes zóster no siempre aparece de forma repentina. En muchos casos, los primeros síntomas pueden confundirse con otros problemas:

  • Dolor localizado
  • Ardor o sensación de quemazón
  • Hormigueo
  • Hipersensibilidad en una zona específica del cuerpo

Estas molestias pueden presentarse días antes de que aparezca la erupción visible, lo que dificulta un diagnóstico temprano.


🩹 La erupción característica

Con el paso de los días, suele aparecer una erupción cutánea localizada, generalmente en un solo lado del cuerpo. Esto ocurre porque el virus se reactiva a lo largo de un nervio específico, lo que explica su distribución tan definida.

Aunque la erupción es llamativa, los especialistas señalan que el dolor puede ser el síntoma más intenso y persistente.


⏱️ Importancia del tratamiento oportuno

Cuando se diagnostica a tiempo, el herpes zóster suele evolucionar favorablemente con tratamiento antiviral. Si estos medicamentos se administran dentro de las primeras 72 horas, pueden:

  • Reducir la duración del brote
  • Disminuir la intensidad del dolor
  • Reducir el riesgo de complicaciones

Cuando el tratamiento se retrasa, puede aparecer la neuralgia posherpética, un dolor crónico que puede durar meses o incluso años.


🚨 ¿Es contagioso?

De forma parcial.
Una persona con herpes zóster no contagia culebrilla, pero sí puede transmitir el virus a alguien que nunca tuvo varicela ni fue vacunado, provocándole varicela, no herpes zóster.

Por ello, se recomienda evitar el contacto directo con:

  • Personas inmunodeprimidas
  • Mujeres embarazadas
  • Recién nacidos

💉 Prevención: una herramienta clave

Hoy en día existen vacunas específicas que reducen el riesgo de desarrollar herpes zóster y disminuyen la gravedad del cuadro. Son especialmente recomendadas para adultos mayores y personas con factores de riesgo.


🧠 Una lección importante

El herpes zóster nos recuerda que la salud no depende solo de lo que se ve.
El cuidado del sistema inmunológico, el manejo del estrés y la atención a las señales del cuerpo son fundamentales.

👉 Informarse no genera alarma, genera prevención.
Reconocer los primeros síntomas y consultar a tiempo puede evitar dolor prolongado y complicaciones innecesarias.