Skip to content

Lo que pocos saben sobre esta enfermedad: Herpes zóster (culebrilla)

February 7, 2026

El herpes zóster, conocido popularmente como culebrilla, suele generar confusión y preocupación cuando aparece. Muchas personas desconocen su verdadero origen, por qué puede manifestarse incluso en individuos aparentemente sanos y cuáles son las señales tempranas que permiten actuar a tiempo. Aunque no siempre se hable de él, es una afección relativamente frecuente—especialmente a partir de cierta edad—y entenderla es clave para evitar complicaciones.

🧬 ¿De dónde viene?

El herpes zóster está directamente relacionado con el virus varicela-zóster, el mismo que causa la varicela en la infancia. Tras superar la varicela, el virus no desaparece: permanece latente durante años (incluso décadas) en el sistema nervioso. Bajo ciertas condiciones, puede reactivarse y dar lugar al herpes zóster.

⚠️ ¿Qué favorece su reactivación?

  • Debilitamiento del sistema inmunológico
  • Envejecimiento natural
  • Estrés prolongado
  • Enfermedades crónicas
  • Tratamientos que disminuyen las defensas
  • Desgaste físico o emocional intenso

Por eso, aunque es más común en mayores de 50 años, también puede aparecer en personas más jóvenes.

🚨 Señales tempranas (no las ignores)

El herpes zóster no suele aparecer de repente. Días antes pueden presentarse:

  • Dolor localizado
  • Ardor o quemazón
  • Hormigueo
  • Hipersensibilidad en una zona específica del cuerpo

Estas molestias iniciales pueden confundirse con otros problemas y retrasar el diagnóstico.

🌡️ Cuando aparecen las lesiones

Con el paso de los días surge una erupción cutánea localizada, casi siempre en un solo lado del cuerpo. Esto ocurre porque el virus se reactiva a lo largo de un nervio específico. Aunque las lesiones llaman la atención, el dolor suele ser el síntoma más intenso y persistente.

💊 Tratamiento y evolución

La mayoría de los casos evoluciona favorablemente con tratamiento antiviral, especialmente si se inicia dentro de las primeras 72 horas. Esto reduce la duración del cuadro y el riesgo de secuelas.

La complicación más temida es la neuralgia posherpética: un dolor crónico que puede durar meses o años tras desaparecer la erupción, afectando el sueño, el ánimo y la vida diaria.

🤝 ¿Es contagioso?

Parcialmente. Una persona con herpes zóster no contagia culebrilla, pero sí puede transmitir el virus a alguien que nunca tuvo varicela ni fue vacunado, causándole varicela. Durante la fase activa, se recomienda evitar el contacto con:

  • Personas inmunodeprimidas
  • Mujeres embarazadas
  • Recién nacidos

🛡️ Prevención: un paso clave

Existen vacunas que reducen el riesgo de desarrollar herpes zóster y, si aparece, disminuyen su gravedad. Se recomiendan sobre todo en adultos mayores y personas con factores de riesgo.

🧠 Mensaje final

El herpes zóster es una enfermedad conocida pero subestimada. Reconocer sus señales tempranas, consultar a tiempo y cuidar el sistema inmunológico puede marcar una gran diferencia. Informarse no genera alarma: genera prevención y evita dolor prolongado y complicaciones innecesarias.