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El olor que algunas personas perciben antes de la muerte: qué dice la ciencia y por qué puede ocurrir

July 15, 2026

A lo largo de los años han circulado numerosos relatos de familiares, cuidadores, enfermeros y profesionales de la salud que describen un fenómeno que suele despertar curiosidad y preocupación: la percepción de un olor particular en algunas personas que atraviesan las etapas finales de una enfermedad.

En muchas culturas este fenómeno ha dado origen a creencias populares y explicaciones espirituales. Algunas personas afirman que existe un “olor de la muerte” capaz de anunciar el fallecimiento de alguien, mientras que otras consideran que solo se trata de una coincidencia.

Pero ¿qué dice realmente la medicina?

La respuesta es más compleja de lo que muchas publicaciones en internet hacen creer.

Hasta el momento, no existe evidencia científica que demuestre la existencia de un olor único, universal o específico que permita predecir cuándo una persona va a morir.

Sin embargo, los especialistas en cuidados paliativos y medicina reconocen que algunas enfermedades avanzadas pueden producir cambios en el olor corporal, el aliento o los fluidos del organismo como consecuencia de procesos biológicos completamente naturales.

Comprender estos cambios ayuda a reducir el miedo y evita interpretar situaciones médicas normales como fenómenos sobrenaturales.

¿Existe realmente un “olor de la muerte”?

Desde el punto de vista científico, la respuesta es no.

No se ha identificado una sustancia específica que aparezca únicamente antes del fallecimiento ni un olor que pueda utilizarse como señal confiable para anunciar la muerte de una persona.

Lo que sí ocurre es que el organismo cambia cuando una enfermedad avanza.

Esos cambios pueden modificar el olor corporal.

No todas las personas presentan estas alteraciones.

Cuando aparecen, tampoco indican exactamente cuánto tiempo de vida queda.

Cada paciente evoluciona de forma diferente.

¿Por qué cambia el olor del cuerpo durante una enfermedad avanzada?

El organismo funciona gracias al trabajo coordinado de diferentes órganos.

Cuando alguno de ellos deja de funcionar correctamente, pueden acumularse sustancias que normalmente serían eliminadas.

Algunas de ellas salen del cuerpo mediante:

  • La respiración.
  • El sudor.
  • La orina.
  • Las secreciones.
  • La piel.

Estos procesos pueden modificar el olor corporal.

No representan un fenómeno misterioso.

Son consecuencia del funcionamiento alterado del organismo.

El papel del hígado

El hígado participa en cientos de funciones esenciales.

Entre ellas se encuentra la eliminación y transformación de sustancias producidas durante el metabolismo.

Cuando el hígado presenta insuficiencia avanzada, algunos compuestos pueden acumularse en el organismo.

En determinadas enfermedades hepáticas, el aliento puede adquirir un olor característico conocido por los médicos como fetor hepático.

No aparece en todas las personas.

Tampoco significa que la muerte sea inmediata.

Simplemente refleja una alteración importante de la función hepática.

Los riñones también pueden modificar el olor

Los riñones eliminan productos de desecho mediante la orina.

Cuando dejan de funcionar adecuadamente, algunas sustancias permanecen en la sangre.

En personas con insuficiencia renal avanzada puede aparecer un olor diferente en el aliento.

Algunas personas lo describen como parecido al amoníaco o la orina.

Este cambio tampoco constituye un “olor de la muerte”.

Representa una consecuencia de la enfermedad renal.

Cambios del metabolismo

Durante las etapas avanzadas de algunas enfermedades, muchas personas comen menos.

También disminuye el consumo de líquidos.

El organismo modifica entonces la forma en que obtiene energía.

En algunos casos aumenta la producción de cuerpos cetónicos.

Estas sustancias pueden alterar el olor del aliento.

Algunas personas lo describen como ligeramente dulce o afrutado.

Situaciones similares pueden observarse en personas con diabetes descompensada o durante ayunos prolongados.

Cambios en la circulación

A medida que ciertas enfermedades avanzan, la circulación sanguínea puede modificarse.

La piel recibe menos flujo sanguíneo.

También cambia su temperatura.

La humedad y la composición del sudor pueden variar.

Estos cambios favorecen modificaciones del olor corporal.

Especialmente cuando la movilidad es muy limitada.

Permanecer mucho tiempo en cama

Las personas con enfermedades graves suelen pasar muchas horas acostadas.

La inmovilidad favorece diferentes cambios.

Mayor sudoración localizada.

Acumulación de humedad.

Alteraciones de la piel.

Mayor crecimiento de algunas bacterias normales presentes sobre la superficie cutánea.

Todo esto puede modificar el olor del cuerpo.

No se trata de falta de higiene.

Es una consecuencia frecuente de enfermedades avanzadas.

Las heridas también pueden influir

Algunos pacientes presentan heridas complejas o úlceras por presión.

Estas lesiones pueden producir olor debido a la presencia de bacterias, tejido lesionado o secreciones.

Los equipos de cuidados paliativos utilizan diferentes tratamientos para reducir estos olores y mejorar el bienestar del paciente.

¿Por qué algunas personas describen un olor “dulce”?

Este es uno de los relatos más frecuentes.

Sin embargo, no existe una explicación única.

Dependiendo de la enfermedad pueden intervenir distintos compuestos químicos.

Los cuerpos cetónicos.

Algunas sustancias relacionadas con enfermedades hepáticas.

Cambios metabólicos.

O simplemente interpretaciones individuales del olfato.

Cada persona puede describir el mismo olor de manera diferente.

La percepción del olfato también cambia

El cerebro interpreta constantemente la información que recibe de los sentidos.

Las emociones influyen sobre esa interpretación.

Cuando una familia atraviesa un proceso de enfermedad grave, duelo anticipado o ansiedad, el cerebro puede prestar mucha más atención a pequeños detalles del ambiente.

Un olor que normalmente pasaría desapercibido puede adquirir un gran significado emocional.

Esto no significa que la persona imagine el olor.

Significa que la percepción humana está profundamente influida por el contexto.

¿Los profesionales de cuidados paliativos perciben estos cambios?

Muchos médicos y enfermeros con experiencia en cuidados paliativos describen haber notado cambios en el olor corporal de algunos pacientes.

Sin embargo, la mayoría coincide en un punto importante.

No existe un olor universal.

Cada enfermedad es diferente.

Cada organismo responde de manera distinta.

Los cambios observados suelen relacionarse con procesos fisiológicos conocidos y no permiten predecir exactamente cuándo ocurrirá el fallecimiento.

Enfermedades que pueden modificar el olor corporal

Diversas enfermedades pueden producir cambios en el olor del cuerpo.

Entre ellas:

  • Insuficiencia hepática.
  • Insuficiencia renal.
  • Algunos tipos de cáncer avanzados.
  • Diabetes descompensada.
  • Infecciones.
  • Heridas complejas.
  • Enfermedades metabólicas.

Estos cambios pueden aparecer incluso en personas que no se encuentran en etapa terminal.

El papel de las bacterias de la piel

La piel alberga millones de bacterias beneficiosas.

Cuando cambian la temperatura, el sudor o la composición química del organismo, estas bacterias también modifican los compuestos que producen.

Como resultado, el olor corporal puede variar.

Esto ocurre incluso en personas sanas después de realizar ejercicio intenso.

La importancia de la hidratación

La deshidratación es frecuente en algunas enfermedades avanzadas.

La disminución de líquidos modifica:

  • La saliva.
  • El aliento.
  • La concentración de sustancias en el organismo.

Esto puede hacer que determinados olores resulten más evidentes.

¿El olor anuncia que la muerte ocurrirá en pocas horas?

No.

Esta es una creencia muy difundida.

No existe evidencia científica que permita utilizar el olor corporal como una herramienta para predecir el momento del fallecimiento.

Los médicos utilizan múltiples parámetros clínicos para evaluar la evolución de un paciente.

El olor por sí solo no permite establecer un pronóstico.

Otros cambios que sí observan los profesionales

Durante los últimos días o semanas de vida pueden aparecer diferentes cambios.

Entre ellos:

  • Mayor somnolencia.
  • Menor apetito.
  • Disminución de la ingesta de líquidos.
  • Cambios en la respiración.
  • Menor movilidad.
  • Cambios en la circulación.

Estos signos son valorados por profesionales entrenados dentro del contexto clínico completo.

Nunca deben interpretarse de manera aislada.

El papel de los cuidados paliativos

Los cuidados paliativos buscan mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades graves.

El objetivo principal es aliviar el sufrimiento físico y emocional.

Cuando aparecen cambios en el olor corporal, los profesionales pueden recomendar medidas sencillas.

  • Higiene adecuada.
  • Hidratación de la piel.
  • Cambio frecuente de ropa.
  • Ventilación del ambiente.
  • Tratamiento de heridas.
  • Control de infecciones cuando corresponde.

Estas medidas favorecen el confort del paciente y de la familia.

¿Existe algún riesgo para quienes cuidan al paciente?

En la mayoría de los casos, no.

Los cambios del olor corporal relacionados con enfermedades avanzadas no representan un riesgo para familiares o cuidadores.

Cuando existen infecciones específicas, los profesionales sanitarios indicarán las medidas de protección necesarias.

Mitos frecuentes

“Todos los moribundos desprenden el mismo olor”

Falso.

No existe un olor universal.

“El olor significa que la muerte ocurrirá ese mismo día”

No.

No permite hacer predicciones exactas.

“Es un fenómeno sobrenatural”

No existe evidencia científica que respalde esa afirmación.

Los cambios observados tienen explicaciones biológicas conocidas.

“Solo algunas personas pueden percibirlo”

No hay estudios que demuestren que determinadas personas posean una capacidad especial para detectar la proximidad de la muerte mediante el olfato.

El aspecto emocional

Hablar sobre la muerte suele generar miedo.

Cuando aparecen cambios físicos importantes en un ser querido, es natural intentar encontrar explicaciones.

Comprender que muchos de estos cambios forman parte del proceso biológico puede reducir la incertidumbre.

También ayuda a centrar la atención en lo más importante.

El acompañamiento.

La comodidad.

El respeto.

La dignidad.

¿Cuándo consultar al equipo médico?

Si un paciente presenta un cambio importante en el olor corporal acompañado de:

  • Fiebre.
  • Heridas.
  • Secreciones abundantes.
  • Dolor.
  • Cambios repentinos.

Conviene informar al equipo sanitario.

En algunos casos puede tratarse de infecciones u otras situaciones que requieren atención.

La importancia de evitar el sensacionalismo

En internet abundan publicaciones que utilizan este tema para generar miedo.

Algunas afirman que un determinado olor significa que alguien morirá en pocas horas.

No existe evidencia que respalde estas afirmaciones.

El respeto hacia las personas con enfermedades graves exige informar con responsabilidad.

Conclusión

El llamado “olor de la muerte” forma parte de numerosos relatos populares, pero la ciencia no ha identificado un olor específico capaz de anunciar el fallecimiento de una persona.

Lo que sí puede ocurrir es que algunas enfermedades avanzadas produzcan cambios en el olor corporal debido a alteraciones del metabolismo, la función del hígado o los riñones, la circulación, la hidratación, la piel y otros procesos biológicos.

Estos cambios varían entre personas y enfermedades.

No permiten predecir con exactitud cuándo ocurrirá la muerte.

En los cuidados paliativos, los profesionales reconocen estas modificaciones como parte de la evolución clínica y trabajan para mantener el mayor confort posible mediante medidas de higiene, tratamiento de síntomas y apoyo integral.

Comprender estos procesos desde una perspectiva médica ayuda a reducir el miedo y evita atribuir significados sobrenaturales a cambios que, en la mayoría de los casos, tienen una explicación fisiológica.

Más allá del olor, lo verdaderamente importante en las etapas finales de la vida es garantizar que cada persona reciba atención digna, alivio del sufrimiento y el acompañamiento humano que merece.

Nota de responsabilidad

Este artículo tiene fines informativos y educativos. No sustituye la evaluación, el diagnóstico ni las recomendaciones de profesionales sanitarios. Si un paciente presenta cambios importantes en su estado general, olor corporal asociado a heridas, fiebre, dolor u otros síntomas preocupantes, es recomendable consultar al equipo médico responsable para una valoración adecuada.