
Con el paso de los años, el cuerpo experimenta cambios que muchas veces no se perciben inmediatamente. Algunos órganos continúan funcionando silenciosamente durante décadas, mientras que otros pueden comenzar a perder capacidad de manera gradual.
Los riñones son un ejemplo perfecto.
Estos dos órganos, aproximadamente del tamaño de un puño, trabajan constantemente para filtrar la sangre, eliminar productos de desecho y exceso de líquido, mantener el equilibrio de minerales y participar en la regulación de la presión arterial.
Pero existe otro aspecto de la salud masculina que también puede verse afectado por el envejecimiento y por enfermedades crónicas: la función sexual y las erecciones.
Por eso, cuando hablamos de salud en hombres mayores, no debemos analizar únicamente el corazón, la próstata o los riñones de forma aislada. El sistema circulatorio, los nervios, las hormonas y otros órganos están estrechamente relacionados.
En este artículo veremos qué relación existe entre la edad, la salud renal, la circulación y los problemas de erección, además de cuáles son las señales que no conviene ignorar.
¿Qué hacen realmente los riñones?
Muchas personas piensan que los riñones solamente producen orina.
En realidad, realizan varias funciones esenciales.
Los riñones:
- Filtran la sangre.
- Eliminan productos de desecho.
- Eliminan el exceso de líquido.
- Ayudan a mantener el equilibrio de minerales.
- Participan en la regulación de la presión arterial.
- Producen hormonas importantes.
- Participan en la producción de glóbulos rojos.
- Contribuyen al mantenimiento de los huesos.
Cuando los riñones funcionan correctamente, la mayoría de las personas ni siquiera nota todo el trabajo que están realizando.
El problema es que algunas enfermedades renales pueden avanzar lentamente durante años sin producir síntomas evidentes.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK), las primeras etapas de la enfermedad renal crónica suelen no presentar síntomas y, en muchas personas, los análisis de sangre y orina son la única manera de detectarla.
¿Por qué aumenta el riesgo de enfermedad renal con la edad?
El envejecimiento es uno de los factores asociados con un mayor riesgo de enfermedad renal, pero la edad por sí sola no significa que una persona necesariamente tendrá insuficiencia renal.
Lo que ocurre es que con los años aumenta la probabilidad de desarrollar problemas que pueden afectar los riñones.
Entre ellos destacan:
- Hipertensión arterial.
- Diabetes tipo 2.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Obesidad.
- Algunos medicamentos.
- Antecedentes familiares de enfermedad renal.
La diabetes y la presión arterial alta son las dos causas más comunes de enfermedad renal crónica en adultos.
La presión arterial: un enemigo silencioso
La hipertensión es particularmente importante porque puede permanecer durante años sin producir síntomas claros.
Mientras tanto, la presión elevada puede dañar los vasos sanguíneos y las estructuras encargadas de filtrar la sangre dentro de los riñones.
Además, puede producirse un círculo perjudicial:
presión arterial alta → daño renal → mayor dificultad para controlar la presión arterial.
Por eso controlar la presión no solamente protege el corazón y el cerebro.
También es una de las medidas más importantes para proteger los riñones.
La diabetes también puede dañar los riñones
Los niveles elevados de glucosa en sangre durante períodos prolongados pueden deteriorar los pequeños filtros de los riñones.
Con el tiempo, estos filtros pueden permitir que proteínas que normalmente deberían permanecer en la sangre comiencen a aparecer en la orina.
Una de ellas es la albúmina.
Por este motivo, las personas con diabetes suelen necesitar controles periódicos de la función renal.
¿Qué relación tienen los riñones con los problemas de erección?
Aquí encontramos un punto especialmente interesante para la salud masculina.
La disfunción eréctil puede estar relacionada con problemas vasculares, diabetes, hipertensión, obesidad, alteraciones hormonales, enfermedades cardiovasculares y otros factores.
Por eso, cuando un hombre comienza a experimentar dificultades persistentes para conseguir o mantener una erección, no siempre debe interpretarse simplemente como una consecuencia inevitable de hacerse mayor.
En algunos casos puede ser una señal de que existen factores de riesgo cardiovascular o metabólico que también necesitan atención.
La erección depende de un adecuado funcionamiento de los vasos sanguíneos y del sistema nervioso. Si existen problemas que afectan la circulación, estos pueden influir también en la función sexual.
Por eso, un cambio persistente en la función eréctil merece una evaluación médica, especialmente en hombres con hipertensión, diabetes, colesterol elevado o antecedentes cardiovasculares.
¿Tener más edad significa necesariamente tener problemas de erección?
No.
Este es un mito importante.
Es cierto que la frecuencia de la disfunción eréctil aumenta con la edad, pero envejecer no significa automáticamente perder la capacidad de tener erecciones.
La salud general tiene una enorme influencia.
Un hombre mayor que mantiene una buena alimentación, actividad física, peso saludable, presión arterial controlada y evita el tabaco puede tener una salud sexual mucho mejor que otra persona más joven con múltiples factores de riesgo.
Por eso es incorrecto pensar:
“Tengo cierta edad, así que es normal y no puedo hacer nada”.
En muchos casos existen causas tratables.
¿Qué síntomas pueden indicar problemas renales?
Uno de los grandes problemas de la enfermedad renal es que puede permanecer silenciosa durante mucho tiempo.
Cuando aparecen síntomas, pueden incluir:
- Hinchazón en pies, tobillos o piernas.
- Orina espumosa.
- Cambios en la frecuencia con la que se orina.
- Cansancio persistente.
- Picazón.
- Pérdida de apetito.
- Náuseas.
- Dificultad para concentrarse.
- Calambres musculares.
- Falta de aire en etapas avanzadas.
Estos síntomas no significan automáticamente que una persona tenga enfermedad renal, ya que también pueden aparecer por muchas otras razones.
¿La orina puede revelar que algo está mal?
Sí.
La orina proporciona información importante sobre la salud de los riñones.
Por ejemplo, la presencia persistente de albúmina o proteínas en la orina puede ser una señal de daño renal.
También pueden aparecer cambios en el aspecto o la frecuencia de la orina.
Pero no debemos intentar diagnosticar una enfermedad únicamente observando el color de la orina.
Los médicos utilizan análisis específicos para determinar cómo están funcionando los riñones.
¿Qué análisis sirven para revisar los riñones?
Dos de las pruebas más importantes son:
Creatinina y tasa de filtración glomerular
La creatinina es un producto de desecho que los riñones eliminan de la sangre.
A partir del nivel de creatinina se puede estimar la tasa de filtración glomerular (TFG o eGFR), que ayuda a determinar qué tan bien están filtrando los riñones.
Albúmina en la orina
La prueba de relación albúmina-creatinina en orina (UACR) permite detectar cantidades anormales de albúmina.
La combinación de análisis de sangre y orina permite obtener una imagen mucho más precisa de la función renal.
El abuso de analgésicos también merece atención
Existe otro factor que muchas personas pasan por alto.
El uso frecuente de determinados medicamentos para el dolor, especialmente algunos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como ibuprofeno o naproxeno, puede afectar los riñones cuando se utilizan regularmente o en determinadas circunstancias.
Esto no significa que una persona deba dejar de tomar un medicamento recetado sin consultar.
La recomendación es evitar la automedicación frecuente y hablar con un profesional de la salud si necesitas utilizar analgésicos habitualmente.
El NIDDK advierte específicamente sobre el posible daño renal asociado con el uso regular de AINE.
¿La deshidratación puede afectar los riñones?
Una hidratación adecuada es importante para el funcionamiento normal del organismo.
Sin embargo, también debemos evitar otro extremo: pensar que beber cantidades enormes de agua “limpia” los riñones.
No existe necesidad de forzarse a beber cantidades excesivas de agua para desintoxicar el organismo.
La cantidad de líquido que necesita una persona depende de factores como el clima, la actividad física, la alimentación y determinadas enfermedades.
Las personas con enfermedad renal avanzada, insuficiencia cardíaca u otras condiciones pueden incluso necesitar restricciones específicas de líquidos.
¿Qué hábitos ayudan a proteger los riñones?
La prevención comienza mucho antes de que aparezcan los síntomas.
Algunas medidas importantes son:
1. Controlar la presión arterial
La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para la enfermedad renal.
2. Mantener controlada la glucosa
Si tienes diabetes, mantener la glucosa dentro de los objetivos establecidos por tu médico puede ayudar a reducir el riesgo de daño renal.
3. Reducir el exceso de sal
Una alimentación con demasiado sodio puede favorecer la hipertensión.
Priorizar alimentos frescos y limitar productos ultraprocesados puede ser beneficioso.
4. Mantener un peso saludable
El exceso de peso puede aumentar el riesgo de diabetes, hipertensión y enfermedad renal.
5. Hacer actividad física
Caminar, entrenar fuerza u otras actividades adaptadas a tu condición pueden ayudar a mejorar la salud cardiovascular y metabólica.
6. No fumar
El tabaquismo perjudica los vasos sanguíneos y aumenta numerosos riesgos para la salud.
7. Dormir adecuadamente
El descanso también forma parte de un estilo de vida saludable.
8. Utilizar medicamentos responsablemente
Evita tomar medicamentos de manera frecuente sin conocer sus posibles efectos secundarios.
Estas medidas coinciden con las recomendaciones del NIDDK para prevenir o retrasar la enfermedad renal.
¿Las infecciones urinarias pueden afectar los riñones?
Algunas infecciones urinarias pueden extenderse hacia los riñones y provocar una infección renal.
Por eso no conviene ignorar síntomas como:
- Ardor al orinar.
- Necesidad frecuente de orinar.
- Dolor en la espalda o el costado.
- Fiebre.
- Escalofríos.
- Malestar general.
Una infección urinaria que afecta los riñones puede requerir tratamiento médico.
El NIDDK recomienda consultar rápidamente ante una infección urinaria porque, si no se trata adecuadamente, puede causar daño renal.
¿Los problemas renales siempre producen dolor?
No.
Esta es una de las razones por las que la enfermedad renal puede pasar desapercibida.
La enfermedad renal crónica temprana frecuentemente no produce síntomas.
Por eso esperar a sentir dolor para revisar los riñones no es una estrategia adecuada.
Las personas con mayor riesgo —por ejemplo, quienes tienen diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular o antecedentes familiares de insuficiencia renal— deberían hablar con su médico sobre las pruebas necesarias.
¿Qué tiene que ver todo esto con los hombres mayores?
La edad aumenta la probabilidad de acumular factores de riesgo como hipertensión, diabetes y enfermedad cardiovascular.
Estos problemas pueden afectar los vasos sanguíneos de diferentes órganos y también pueden relacionarse con dificultades en la función sexual.
Por eso, un hombre que comienza a experimentar cambios persistentes en sus erecciones no debería asumir automáticamente que simplemente “es por la edad”.
Puede ser una oportunidad para revisar su salud general:
- Presión arterial.
- Glucosa.
- Colesterol.
- Peso.
- Salud cardiovascular.
- Medicamentos.
- Función renal.
- Hormonas cuando existan razones para evaluarlas.
No significa que la disfunción eréctil sea necesariamente causada por los riñones.
Significa que los problemas de erección pueden ser una señal para prestar más atención a la salud general.
Señales que no deberías ignorar
Consulta con un profesional si presentas de manera persistente:
- Dificultad para conseguir una erección.
- Dificultad para mantenerla.
- Hinchazón de pies o tobillos.
- Orina persistentemente espumosa.
- Cambios importantes en la cantidad de orina.
- Sangre en la orina.
- Cansancio inexplicable.
- Presión arterial elevada.
- Diabetes mal controlada.
- Dolor en la zona lumbar o el costado acompañado de otros síntomas urinarios.
No significa necesariamente que tengas una enfermedad renal, pero sí que merece la pena investigar la causa.
Preguntas frecuentes
¿Los hombres mayores pierden necesariamente la capacidad de tener erecciones?
No. La edad puede aumentar el riesgo de disfunción eréctil, pero no significa que todos los hombres mayores tendrán problemas de erección.
¿La disfunción eréctil significa que tengo enfermedad renal?
No. Puede tener muchas causas y no debe utilizarse como diagnóstico de enfermedad renal.
¿Cuáles son las principales causas de enfermedad renal?
En adultos, las causas más frecuentes son la diabetes y la hipertensión arterial.
¿La enfermedad renal siempre produce síntomas?
No. Las primeras etapas suelen ser silenciosas, por lo que los análisis de sangre y orina son importantes en personas con factores de riesgo.
¿Beber mucha agua puede limpiar los riñones?
No existe una necesidad de realizar “limpiezas” renales con grandes cantidades de agua. Lo importante es mantener una hidratación adecuada según las necesidades individuales.
¿Los analgésicos pueden dañar los riñones?
Algunos medicamentos, especialmente determinados AINE utilizados regularmente, pueden causar daño renal. Por eso no conviene abusar de ellos ni automedicarse durante períodos prolongados.
Conclusión
Los riñones son mucho más que filtros de la sangre. Participan en funciones esenciales que ayudan a mantener el equilibrio interno del organismo.
La enfermedad renal crónica puede avanzar silenciosamente y sus principales causas en adultos son la diabetes y la hipertensión.
Al mismo tiempo, los problemas de erección en los hombres no deben considerarse automáticamente una consecuencia inevitable del envejecimiento. La circulación, la diabetes, la presión arterial y otros problemas de salud pueden influir en la función sexual.
Por eso, cuidar los riñones también significa cuidar la salud cardiovascular y metabólica.
Controlar la presión arterial, mantener una glucosa saludable, reducir el exceso de sal, hacer actividad física, evitar el tabaco, mantener un peso adecuado y utilizar los medicamentos responsablemente son algunas de las mejores formas de proteger la salud a largo plazo.
Y hay una última idea que vale la pena recordar: que no duela no significa que todo esté necesariamente bien.
Cuando existen factores de riesgo, un sencillo análisis de sangre y una prueba de orina pueden detectar problemas renales antes de que aparezcan síntomas importantes. Detectarlos temprano puede marcar una diferencia enorme.
