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Ardor, entumecimiento y hormigueo en manos y pies: causas que debes conocer

September 2, 2026

¿Alguna vez has sentido que tus manos o pies se duermen sin razón aparente? Esa sensación de hormigueo, ardor, cosquilleo o entumecimiento puede resultar bastante incómoda y, cuando aparece con frecuencia, puede generar preocupación.

En algunas ocasiones, tener una extremidad dormida es completamente normal. Puede ocurrir después de permanecer mucho tiempo en una misma posición, cruzar las piernas durante demasiado tiempo o dormir apoyando el cuerpo sobre un brazo.

Sin embargo, cuando el entumecimiento, ardor u hormigueo en las manos y los pies aparece repetidamente, dura demasiado tiempo o se acompaña de otros síntomas, puede ser conveniente investigar cuál es su causa.

Estos síntomas pueden estar relacionados con los nervios, la circulación, determinados medicamentos, lesiones, enfermedades metabólicas o algunas deficiencias nutricionales.

Por eso, conocer las posibles causas puede ayudarte a identificar cuándo se trata de una molestia pasajera y cuándo es recomendable consultar con un profesional de la salud.

Importante: el hormigueo o entumecimiento puede tener muchas causas. Este artículo es informativo y no sustituye una evaluación médica.

¿Qué significa sentir hormigueo o entumecimiento?

El término médico utilizado para describir una sensación anormal como hormigueo, cosquilleo o sensación de “alfileres y agujas” es parestesia.

Puede aparecer en diferentes partes del cuerpo, aunque es especialmente frecuente en las manos, los brazos, las piernas y los pies.

Algunas personas lo describen como:

  • Hormigueo.
  • Ardor.
  • Sensación de electricidad.
  • Cosquilleo.
  • Adormecimiento.
  • Pérdida parcial de sensibilidad.
  • Sensación de pinchazos.
  • Sensación de frío o calor sin una causa evidente.

La intensidad puede variar considerablemente.

En algunos casos dura solamente unos segundos o minutos. En otros, puede permanecer durante horas o repetirse durante días.

La duración, ubicación y frecuencia de los síntomas son datos importantes para determinar qué puede estar provocándolos.

1. Mala postura o presión sobre un nervio

Una de las causas más comunes de que una mano, un brazo, una pierna o un pie se duerma es permanecer demasiado tiempo en una determinada posición.

Por ejemplo, si duermes sobre un brazo, puedes ejercer presión sobre determinados nervios y estructuras que participan en la sensibilidad de la extremidad.

Lo mismo puede ocurrir al sentarse durante mucho tiempo con las piernas cruzadas o mantener una postura incómoda.

Cuando cambias de posición y desaparece progresivamente el hormigueo, normalmente se trata de una situación pasajera.

Sin embargo, si el entumecimiento aparece sin una posición que lo explique o comienza a presentarse constantemente, conviene investigar otras posibles causas.

2. Problemas relacionados con los nervios

Los nervios son responsables de transmitir información entre diferentes partes del cuerpo y el cerebro.

Cuando un nervio está comprimido, irritado o lesionado, puede provocar síntomas como hormigueo, dolor, ardor o pérdida de sensibilidad.

Esto puede ocurrir en diferentes zonas del organismo.

Por ejemplo, una alteración en la columna vertebral puede afectar los nervios que se dirigen hacia las piernas o los brazos.

En estos casos, el hormigueo puede aparecer acompañado de dolor que se extiende desde la espalda hacia una extremidad.

3. Neuropatía periférica

La neuropatía periférica es un término utilizado para describir problemas que afectan a los nervios periféricos.

Puede provocar síntomas como:

  • Hormigueo.
  • Ardor.
  • Dolor.
  • Entumecimiento.
  • Mayor sensibilidad al tacto.
  • Debilidad muscular.

Con frecuencia, los síntomas comienzan en los pies y pueden avanzar hacia las piernas. También pueden afectar las manos.

Existen muchas posibles causas de neuropatía periférica.

Una de las más conocidas es la diabetes.

4. Diabetes y niveles elevados de glucosa

Las personas con diabetes pueden desarrollar daños en los nervios como consecuencia de niveles elevados de glucosa mantenidos durante períodos prolongados.

Esta complicación se conoce como neuropatía diabética.

Uno de sus síntomas característicos puede ser una sensación de ardor, hormigueo o pérdida de sensibilidad en los pies.

Con el tiempo, la disminución de la sensibilidad puede hacer que una persona no perciba correctamente pequeñas heridas, ampollas o lesiones en los pies.

Por eso, las personas con diabetes deben prestar especial atención a cualquier cambio en la sensibilidad de sus extremidades y mantener controles médicos adecuados.

Si tienes síntomas compatibles con neuropatía y nunca has sido evaluado por diabetes, un profesional puede determinar si es necesario realizar pruebas para medir la glucosa.

5. Deficiencia de vitaminas

Algunas deficiencias nutricionales también pueden estar relacionadas con alteraciones neurológicas.

Una de las más conocidas es la deficiencia de vitamina B12.

Esta vitamina participa en diferentes funciones del organismo y es importante para el sistema nervioso.

Cuando existe una deficiencia significativa, pueden aparecer síntomas neurológicos, incluyendo hormigueo o pérdida de sensibilidad.

Sin embargo, no todas las personas con hormigueo tienen una deficiencia de vitamina B12.

Por eso, no es recomendable comenzar a tomar suplementos en grandes cantidades sin conocer primero la causa.

Un profesional puede solicitar análisis de sangre cuando exista sospecha de una deficiencia.

6. Problemas de circulación

La circulación sanguínea también puede influir en las sensaciones que experimentamos en las extremidades.

Cuando una postura comprime temporalmente los vasos sanguíneos, puede aparecer una sensación de adormecimiento que desaparece al cambiar de posición.

Sin embargo, los problemas circulatorios importantes pueden producir otros síntomas.

Por ejemplo, una extremidad puede presentar cambios de color, sensación de frío, dolor o debilidad.

Cuando estos síntomas aparecen de manera repentina, especialmente si afectan una sola extremidad, requieren atención médica.

7. Síndrome del túnel carpiano

Si el hormigueo aparece principalmente en las manos, una de las posibilidades es el síndrome del túnel carpiano.

Esta condición ocurre cuando el nervio mediano se comprime a nivel de la muñeca.

Puede provocar:

  • Hormigueo en los dedos.
  • Entumecimiento.
  • Dolor en la mano o muñeca.
  • Sensación de corriente eléctrica.
  • Debilidad al agarrar objetos.

Los síntomas pueden empeorar durante la noche y hacer que algunas personas se despierten con las manos dormidas.

Si las molestias son frecuentes, un profesional puede evaluar los síntomas y determinar si existe compresión del nervio.

8. Problemas en la columna

La columna vertebral protege la médula espinal y de ella salen numerosos nervios que se dirigen hacia diferentes partes del cuerpo.

Una hernia de disco, desgaste de determinadas estructuras u otras alteraciones pueden irritar o comprimir un nervio.

Dependiendo de la zona afectada, pueden aparecer síntomas en los brazos o las piernas.

Por ejemplo, una alteración en la región lumbar puede provocar dolor, hormigueo o entumecimiento que se extiende hacia una pierna.

Si estos síntomas aparecen junto con debilidad muscular, dolor intenso o dificultades para controlar la vejiga o los intestinos, se necesita una evaluación médica urgente.

9. Algunos medicamentos y otras condiciones

El hormigueo y el entumecimiento también pueden aparecer como efectos secundarios de determinados medicamentos o tratamientos.

Además, existen otras condiciones que pueden afectar los nervios y producir sensaciones anormales.

Por esta razón, resulta muy difícil determinar la causa solamente a partir del síntoma.

La información que puede ayudar al profesional incluye:

  • Cuándo comenzaron los síntomas.
  • Qué partes del cuerpo están afectadas.
  • Cuánto duran.
  • Si aparecen durante el día o la noche.
  • Si afectan un lado o ambos lados.
  • Si existe dolor.
  • Si hay debilidad.
  • Qué medicamentos consumes.
  • Si tienes enfermedades previamente diagnosticadas.

¿Cuándo el hormigueo es una emergencia?

Aunque muchas causas de entumecimiento no son una emergencia, existen situaciones en las que es necesario actuar rápidamente.

Busca atención médica de emergencia si el entumecimiento aparece repentinamente, especialmente si afecta un lado del cuerpo y se acompaña de:

  • Debilidad en la cara, brazo o pierna.
  • Dificultad para hablar.
  • Confusión.
  • Problemas repentinos de visión.
  • Dificultad para caminar.
  • Pérdida importante del equilibrio.
  • Dolor de cabeza intenso y repentino.

Estos síntomas pueden ser compatibles con un accidente cerebrovascular y requieren atención inmediata.

También es importante buscar atención urgente si el entumecimiento aparece después de una lesión importante o se acompaña de una pérdida repentina de fuerza.

¿Debes preocuparte si se te duermen las manos o los pies?

No necesariamente.

Que una mano o un pie se duerma ocasionalmente suele tener una explicación sencilla, especialmente si ocurre después de mantener una postura determinada y desaparece rápidamente al moverse.

El problema es cuando la sensación se vuelve frecuente, persistente o progresiva.

Por ejemplo, si durante varias semanas notas hormigueo en ambos pies, sensación de ardor durante la noche o pérdida progresiva de sensibilidad, es recomendable consultar.

El objetivo no es asumir que existe una enfermedad grave, sino identificar la causa.

¿Qué puedes hacer mientras tanto?

Si el hormigueo aparece ocasionalmente y está claramente relacionado con una postura, cambiar de posición y mover suavemente la extremidad puede ayudar a recuperar la sensibilidad.

También es importante mantener hábitos saludables:

Mantén una alimentación equilibrada

Una dieta variada ayuda a proporcionar los nutrientes necesarios para el funcionamiento normal del organismo.

Realiza actividad física

El ejercicio regular puede contribuir a mantener una buena salud cardiovascular y muscular.

Evita permanecer demasiado tiempo en una misma posición

Si trabajas sentado, intenta levantarte y moverte periódicamente.

Controla las enfermedades existentes

Si tienes diabetes, hipertensión u otra condición crónica, seguir las recomendaciones de tu equipo médico puede ayudar a reducir complicaciones.

No tomes suplementos sin orientación

Aunque las deficiencias vitamínicas pueden producir síntomas neurológicos, tomar vitaminas sin conocer la causa no siempre es necesario y, en determinadas circunstancias, puede resultar contraproducente.

¿Cómo se determina la causa del entumecimiento?

El diagnóstico depende de los síntomas y de la historia clínica.

Durante una consulta, el profesional puede evaluar la sensibilidad, la fuerza muscular, los reflejos y otros aspectos neurológicos.

También puede solicitar análisis de sangre u otras pruebas dependiendo de la situación.

Por ejemplo, si existe sospecha de diabetes o deficiencia nutricional, pueden realizarse análisis específicos.

En otros casos puede ser necesario estudiar la columna, los nervios o la circulación.

No existe una única prueba que permita determinar todas las causas posibles de hormigueo.

Conclusión: no ignores el ardor, el hormigueo o el entumecimiento persistente

Sentir que las manos o los pies se duermen ocasionalmente es algo que puede ocurrirle a prácticamente cualquier persona, especialmente cuando existe presión sobre un nervio debido a una determinada postura.

Pero cuando el ardor, hormigueo o entumecimiento aparece con frecuencia, dura demasiado tiempo, empeora progresivamente o se acompaña de dolor o debilidad, es importante consultar con un profesional de la salud.

Las causas pueden ser muy variadas: desde una simple compresión temporal de un nervio hasta neuropatías, diabetes, problemas de columna o determinadas deficiencias nutricionales.

Lo importante es no intentar diagnosticarte únicamente por Internet.

Escucha a tu cuerpo, presta atención a los cambios y busca orientación médica cuando los síntomas sean persistentes o preocupantes.

Y recuerda: si el entumecimiento aparece de manera repentina junto con debilidad, dificultad para hablar, alteraciones de la visión o pérdida del equilibrio, busca atención médica de emergencia inmediatamente.