
Dormir bien es fundamental para mantener una buena salud física y mental. Sin embargo, no solo importa cuántas horas duermes, sino también la calidad del descanso, tu postura al dormir y las molestias que puedas experimentar durante la noche.
En internet circulan afirmaciones que aseguran que dormir del lado derecho perjudica el corazón, dificulta el drenaje linfático o ralentiza la digestión. Pero ¿qué dice realmente la ciencia?
La realidad es que dormir del lado derecho no es perjudicial para la mayoría de las personas. No obstante, la postura puede influir en determinados problemas, especialmente en quienes sufren reflujo gastroesofágico o ronquidos.
1. ¿Dormir del lado derecho afecta al corazón?
Una de las afirmaciones más difundidas es que dormir del lado derecho dificulta el trabajo del corazón porque las arterias se encuentran en el lado izquierdo del cuerpo.
Esta explicación es incorrecta.
El corazón y los vasos sanguíneos forman parte de un sistema circulatorio que funciona continuamente, independientemente de que estés acostado sobre el lado derecho o el izquierdo. La posición al dormir no obliga al corazón a bombear la sangre de una manera peligrosa ni impide que llegue a los órganos.
En algunas personas con determinadas enfermedades cardíacas, la postura puede influir en la comodidad al respirar o en la percepción de los latidos. Sin embargo, esto no significa que dormir del lado derecho sea malo para todo el mundo.
Si experimentas dificultad para respirar al acostarte, dolor en el pecho o falta de aire que te despierta durante la noche, consulta con un profesional de salud.
2. ¿Dormir del lado derecho perjudica el drenaje linfático?
El sistema linfático ayuda a transportar líquidos, participa en la respuesta inmunitaria y contribuye a eliminar sustancias de los tejidos.
Sin embargo, no existen pruebas sólidas de que dormir del lado derecho impida el drenaje linfático o provoque acumulación de líquidos en personas sanas.
La hinchazón persistente puede tener diferentes causas, como problemas circulatorios, determinados medicamentos o enfermedades que requieren evaluación médica.
Por eso, no es necesario cambiar de postura por miedo a que el sistema linfático deje de funcionar correctamente.
3. ¿Puede empeorar la digestión y provocar acidez?
Este es uno de los aspectos en los que la postura al dormir sí puede marcar una diferencia.
Cuando una persona tiene reflujo gastroesofágico, el contenido ácido del estómago puede regresar al esófago y provocar ardor, regurgitación o molestias en el pecho.
En algunas personas, dormir sobre el lado derecho puede empeorar el reflujo, mientras que acostarse sobre el lado izquierdo puede reducir los episodios nocturnos. Esto se relaciona con la posición del estómago y la unión entre el estómago y el esófago.
Si sufres acidez durante la noche, puedes probar estas medidas:
- Dormir sobre el lado izquierdo.
- Evitar acostarte durante las dos o tres horas posteriores a una comida abundante.
- Reducir los alimentos que identifiques como desencadenantes.
- Elevar la cabecera de la cama si tienes reflujo nocturno.
Si la acidez es frecuente, persiste o se acompaña de dificultad para tragar, consulta con un profesional de salud.
4. ¿Cuál es la mejor posición para dormir?
No existe una postura perfecta para todas las personas. La elección depende de tus necesidades, tu comodidad y las condiciones de salud que puedas tener.
Dormir del lado izquierdo
Puede ayudar a reducir el reflujo nocturno en personas propensas a la acidez. También puede ser una postura cómoda para quienes prefieren dormir de lado.
Dormir del lado derecho
Es una postura normal y segura para la mayoría de las personas. Si no tienes reflujo ni molestias, no hay una razón general para evitarla.
Dormir boca arriba
Puede resultar cómodo para la espalda si utilizas una almohada adecuada, pero puede empeorar los ronquidos o la apnea obstructiva del sueño en algunas personas.
Dormir boca abajo
Puede resultar cómodo para algunas personas, pero mantener el cuello girado durante muchas horas puede provocar molestias cervicales.
5. ¿Cuántas horas debes dormir cada noche?
No todas las personas necesitan exactamente la misma cantidad de sueño. Para la mayoría de los adultos, la recomendación general es dormir al menos siete horas por noche, y muchas personas necesitan entre siete y nueve horas para sentirse descansadas.
Dormir más de ocho horas no significa necesariamente que algo esté mal. La necesidad de sueño puede variar según la edad, la actividad física, la salud y la recuperación de noches anteriores.
Lo importante es mantener un horario regular, despertarte razonablemente descansado y no experimentar somnolencia excesiva durante el día.
6. Hábitos sencillos para mejorar tu descanso
Además de elegir una postura cómoda, puedes mejorar la calidad del sueño con pequeños cambios:
- Mantén horarios similares para acostarte y levantarte.
- Procura que tu habitación sea oscura, silenciosa y fresca.
- Evita las comidas muy abundantes justo antes de acostarte.
- Limita la cafeína durante las horas previas al sueño.
- Realiza actividad física con regularidad.
- Si duermes de lado, utiliza una almohada que mantenga el cuello alineado con la columna.
Si roncas intensamente, alguien observa pausas en tu respiración mientras duermes o despiertas con dolor de cabeza y mucho cansancio, conviene consultar para descartar apnea del sueño.
Conclusión: dormir del lado derecho no es malo para todos
La idea de que dormir del lado derecho perjudica el corazón o bloquea el sistema linfático no cuenta con respaldo científico suficiente.
La principal diferencia práctica está relacionada con el reflujo: algunas personas experimentan menos acidez cuando duermen del lado izquierdo.
Por tanto, no necesitas obligarte a dormir en una postura determinada si descansas bien y no tienes molestias. Lo más importante es dormir suficientes horas, mantener buenos hábitos y prestar atención a los síntomas que puedan indicar un problema de salud.
¿De qué lado duermes normalmente: derecho, izquierdo o boca arriba? Cuéntanos si has notado alguna diferencia en tu descanso o en la digestión según la postura que utilizas.
