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No coloques tu cama así: lo que dice el Feng Shui sobre esta posición

March 6, 2026

En redes sociales ha circulado una imagen que ha generado mucha curiosidad y debate. En ella aparece una anciana con un gesto serio advirtiendo que colocar la cama de cierta manera puede atraer pobreza y ruina. Aunque a primera vista puede parecer solo una superstición, esta advertencia está relacionada con los principios del Feng Shui.

El Feng Shui es una antigua filosofía de origen chino que busca armonizar los espacios donde vivimos para favorecer el bienestar, la salud y la prosperidad. Según esta tradición, la forma en que organizamos los muebles y la energía que fluye en el hogar puede influir en nuestro estado físico, emocional y mental.

Por esta razón, la ubicación de la cama dentro del dormitorio tiene una gran importancia dentro de esta práctica.


¿Cuál es la posición que se considera desfavorable?

Según el Feng Shui, existe una posición de la cama que se considera poco recomendable. Se trata de colocar la cama con los pies apuntando directamente hacia la puerta del dormitorio.

Esta disposición es conocida en algunas tradiciones como “la posición del ataúd”. El nombre proviene de una antigua costumbre en algunas culturas donde los cuerpos se sacaban de las habitaciones con los pies hacia adelante.

Dentro de la filosofía del Feng Shui se cree que dormir en esta posición puede afectar el flujo de energía en la habitación.


¿Por qué se considera una mala posición?

De acuerdo con las creencias del Feng Shui, dormir con los pies apuntando hacia la puerta puede tener algunas consecuencias energéticas negativas.

Entre las razones que se mencionan están:

  • Se cree que permite que la energía vital o Chi salga del cuerpo mientras dormimos.
  • Puede generar una sensación inconsciente de inseguridad o inquietud durante el descanso.
  • Puede provocar un sueño menos profundo o menos reparador.
  • Algunas tradiciones también asocian esta posición con desequilibrios emocionales o estrés.

Aunque estas ideas forman parte de una tradición filosófica y cultural, muchas personas encuentran útil aplicarlas para mejorar la armonía en sus espacios.


¿Cuál es la mejor forma de ubicar la cama?

Según el Feng Shui, existen algunas recomendaciones simples que pueden ayudar a crear un dormitorio más armonioso.

1. Colocar el cabecero contra una pared sólida

Se recomienda que el cabecero de la cama esté apoyado en una pared firme, ya que esto simboliza estabilidad y seguridad.


2. Evitar que los pies apunten directamente hacia la puerta

Si es posible, intenta colocar la cama de manera que no quede alineada directamente con la puerta del dormitorio.


3. Mantener la puerta visible desde la cama

Una posición considerada ideal es aquella en la que puedes ver la puerta desde la cama, pero sin estar directamente frente a ella.


4. Mantener el espacio debajo de la cama despejado

El Feng Shui también recomienda no acumular objetos debajo de la cama, ya que se cree que esto puede bloquear el flujo de energía en la habitación.


5. Usar soluciones si no puedes mover la cama

Si la distribución de la habitación no permite cambiar la posición de la cama, algunas personas optan por colocar:

  • Un biombo o pantalla decorativa
  • Una planta entre la cama y la puerta
  • Un mueble bajo que ayude a redirigir el flujo visual

Estas soluciones buscan crear una sensación de mayor equilibrio en el espacio.


¿Superstición o sabiduría ancestral?

Aunque no existen estudios científicos que confirmen las afirmaciones del Feng Shui, muchas personas aseguran sentir mejoras en su calidad de sueño, tranquilidad y bienestar al reorganizar sus espacios siguiendo estos principios.

En muchos casos, estas prácticas pueden interpretarse como una forma de ordenar el entorno, crear espacios más agradables y fomentar una sensación de calma dentro del hogar.


Conclusión

Más allá de las creencias o interpretaciones espirituales, la forma en que organizamos nuestro dormitorio puede influir en cómo nos sentimos.

Un espacio ordenado, equilibrado y cómodo puede favorecer el descanso y ayudar a crear un ambiente más tranquilo.

Por eso, revisar la posición de la cama y la distribución del dormitorio puede ser un pequeño cambio que contribuya a mejorar el descanso y el bienestar diario.