
Reconocer estos síntomas y buscar atención médica de forma temprana puede marcar una diferencia importante en el pronóstico.
1. Dolor, presión u opresión en el pecho
Es el síntoma más frecuente de un infarto.
Muchas personas describen la sensación como:
- Presión.
- Opresión.
- Peso sobre el pecho.
- Ardor.
- Molestia que aparece y desaparece.
El dolor puede extenderse hacia:
- Brazo izquierdo.
- Ambos brazos.
- Hombros.
- Espalda.
- Cuello.
- Mandíbula.
Si aparece durante el esfuerzo físico o el estrés y mejora con el reposo, también puede ser un signo de enfermedad de las arterias coronarias y debe ser evaluado por un médico.
2. Fatiga extrema e inusual
Un cansancio intenso sin una causa clara puede aparecer días o semanas antes, especialmente en algunas personas.
Es diferente al cansancio normal y puede manifestarse como:
- Falta de energía.
- Agotamiento al realizar actividades habituales.
- Dificultad para caminar o subir escaleras.
Aunque la fatiga tiene muchas causas posibles, si aparece junto con otros síntomas cardíacos debe valorarse médicamente.
3. Dificultad para respirar
Sentir falta de aire al realizar actividades que antes no causaban problemas puede ser otra señal de alerta.
Puede presentarse:
- Durante el esfuerzo.
- En reposo.
- Al acostarse.
En algunas personas, la dificultad para respirar puede ser el síntoma predominante incluso sin dolor intenso en el pecho.
4. Dolor en otras partes del cuerpo
El dolor de un infarto no siempre se limita al pecho.
Puede irradiarse hacia:
- Brazo izquierdo.
- Brazo derecho.
- Espalda.
- Cuello.
- Mandíbula.
- Hombros.
- Parte superior del abdomen.
Este dolor puede aparecer y desaparecer o confundirse con problemas musculares o digestivos.
5. Sudor frío, náuseas o mareo
Algunas personas presentan:
- Sudoración abundante sin esfuerzo.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Mareos.
- Sensación de desmayo.
Estos síntomas son más frecuentes cuando se acompañan de dolor en el pecho u otros signos de un posible infarto.
6. Palpitaciones o sensación de malestar general
En algunos casos puede aparecer:
- Latidos rápidos o irregulares.
- Sensación de ansiedad intensa.
- Debilidad repentina.
- Malestar difícil de describir.
Aunque estos síntomas no siempre indican un infarto, si aparecen junto con dolor torácico o dificultad para respirar requieren atención médica.
¿Los síntomas son iguales en todas las personas?
No.
Las mujeres, los adultos mayores y las personas con diabetes pueden presentar síntomas menos típicos, como:
- Fatiga intensa.
- Falta de aire.
- Náuseas.
- Dolor en la espalda o la mandíbula.
- Molestias leves en el pecho.
Por ello, es importante no esperar a que aparezca un dolor muy intenso para buscar ayuda.
Factores de riesgo
El riesgo de sufrir un infarto aumenta en personas con:
- Hipertensión arterial.
- Colesterol elevado.
- Diabetes.
- Tabaquismo.
- Obesidad.
- Sedentarismo.
- Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca.
- Estrés crónico.
Mantener estos factores bajo control ayuda a reducir el riesgo cardiovascular.
¿Qué hacer si sospechas un infarto?
Si tú o alguien presenta:
- Dolor intenso o presión en el pecho que dura más de unos minutos.
- Dolor que se irradia al brazo, cuello, mandíbula o espalda.
- Dificultad para respirar.
- Sudor frío.
- Náuseas o desmayo.
Busca atención médica de emergencia de inmediato. No conduzcas tú mismo si es posible y llama al servicio de emergencias de tu localidad.
Actuar rápidamente puede salvar la vida y reducir el daño al músculo cardíaco.
En resumen
Es cierto que algunas personas experimentan síntomas de advertencia antes de un infarto, como dolor en el pecho, fatiga inusual, dificultad para respirar o sudor frío. Sin embargo, no todos los infartos presentan señales previas ni siempre aparecen con un mes de anticipación. Reconocer estos síntomas y buscar atención médica sin demora puede mejorar significativamente las posibilidades de recuperación y disminuir el riesgo de complicaciones graves.
